Ajolote en peligro de extinción, una especie de México

¿Ajolote en peligro de extinción en México? Si,  este anfibio endémico de México está en la Lista Roja de las especies amenazadas. En este post le explicamos por qué este singular animal corre riesgo. No deje de leerlo, ya que este animal como tantos otros, es maravilloso!

AJOLOTE EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

El Ajolote en peligro de extinción inminente

Ambystoma Mexicanum es su nombre científico, axolotl le llaman en lengua Náhuatl, monstruo de agua, pez caminante, muchos son los nombres que recibe el Ajolote, anfibio endémico reconocido por su apariencia de sonrisa permanente y por ser figura representativa de la cultura de Xochimilco y de México que hoy es protagonista de una triste historia: Está en grave peligro de extinción.

Su leyenda cuenta que en él habita el espíritu del dios Xolotl, hermano  de Quetzalcóatl,  quien para evadir la muerte se transformó primero en maíz, luego en maguey, hasta que tomó la forma del Axolotl en náhuatl,o ajolote en nuestro idioma.

La hermosa historia relata que cuando Quetzalcóatl halló a Xólotl lo sentenció a vivir eternamente bajo la forma del anfibio pero, el día que el agua ya no sirva éste desaparecerá de la tierra al igual que los humanos. Al parecer, este tiempo ha llegado, por lo menos para el ajolote, que hoy se enfrenta a la desaparición de su hábitat natural producto de la contaminación del agua y el vertiginoso crecimiento de la Ciudad de México.

En 1998, de acuerdo con una medición realizada por la Dra. Virginia Graue para Comisión Nacional para el Conocimiento y uso de la Biodiversidad (CONABIO) de México, se calculó la cantidad de  seis mil ajolotes por kilómetro cuadrado.

En el 2013, tras un estudio hecho por el Laboratorio de Restauración Ecológica del Instituto de Biología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), apenas se contabilizaron 36 por kilómetro cuadrado. De no actuar rápidamente, se estima que entre el año 2020 y el 2025 esta especie habrá desaparecido totalmente.

El ajote en peligro de extinción

Pero, cuáles son las causas de que el ajolote mexicano se extinga tan rápidamente? Existen múltiples razones, aunque todas conllevan a una: El constante y profundo deterioro de su hábitat natural, es decir, del complejo lacustre de Xochimilco que hoy también está desapareciendo por la contaminación de gran parte de sus aguas.

El ajolote, animal emblemático de México, está luchando desde hace más de una década para no desaparecer. Las causas de su riesgo inminente de extinción están directamente vinculadas con la raza humana y sus estilos de vida invasivos.

El hombre se ha convertido en el principal depredador del ajolote, no solamente por consumirlo como alimento y medicina, ni por comercializarlo como mascota en el mercado negro.

La verdadera depredación se da porque la raza humana ha invadido de forma agresiva el ecosistema donde habita este anfibio, reduciéndolo a espacios pequeños en los que aún se empeña en sobrevivir. La población de esta especie ha disminuido considerablemente en los últimos años producto del uso indiscriminado del agua tras el indetenible crecimiento de la Ciudad de México.

Esta situación conlleva a un consumo mayor del agua y, por consiguiente, a que se deseche una cantidad superior de aguas servidas, es decir, utilizadas para la actividad humana y contaminadas.

AJOLOTE EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

Un desarrollo que no es desarrollo

La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, UICN, señala que una de las amenazas que enfrenta el ajolote es el incremento de la actividad turística no planificada. Alrededor del mundo, Xochimilco es conocido por sus paseos a través de los canales en embarcaciones conocidas como trajineras, en las que se pasea disfrutando de comida  y bebida típica mexicana mientras se escuchan los mariachis.

Una investigación realizada con imágenes satelitales determinó que aunque la extensión de los canales de Xochimilco abarca 180 kilómetros cuadrados, no todo el territorio es apto para la supervivencia del ajolote, lo que ha ocasionado la reducción y el aislamiento de su población.

Esto se debe a que los ajolotes tienen alta sensibilidad a la contaminación del agua y el deterioro del sistema acuífero de los canales ha incidido directamente en su reducción. De acuerdo con Zambrano, los ajolotes necesitan condiciones específicas para su subsistencia, como bancos de lodo para depositar sus huevos, temperatura adecuada para los jóvenes y adultos.

Otro elemento es la cercanía de personas a los bancos de ajolotes. Aunque el agua sea de calidad, el ruido ocasionado en las zonas pobladas hace que el anfibio se estrese y muera, ya que estos prefieren sitios tranquilos y alejados de la especie humana.

En 1987, Xochimilco fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura, UNESCO, y el ajolote forma parte de la cultura xochimilca. Por tal motivo, el llamado de los nativos de la zona es a heredar a las nuevas generaciones un ecosistema sano que pueda permanecer en el tiempo y garantice la permanencia de la raza humana y equilibrio con todas las especies.

Entre 1950 y 1975  Ciudad de México creció tan aceleradamente que llegó a triplicar su tamaño, hecho que alteró el suministro de agua que pasó de ser directamente de manantiales y ríos a un sistema totalmente artificial como lo es la planta de tratamiento del Cerro de la Estrella.

Por esta razón, el agua alteró sus propiedades naturales, volviéndose alcalina, salada y contaminada, lo que a su vez propició la alteración del ecosistema, la aparición de algas  y el cambio radical en la cadena alimentaria de todas las especies que habitan los canales, incluyendo el ajolote.

Deterioro en la calidad de su hábitat

El ajolote es un anfibio  endémico del Valle de México. En la actualidad su hábitat se ha reducido a ciertas zonas en los canales del lago Xochimilco, en Ciudad de México, los cuales también se han reducido como consecuencia del voraz y desordenado crecimiento de la capital mexicana.

Los científicos y estudiosos del Ambystoma mexicanum coinciden en que no puede decirse con exactitud cuántos ejemplares quedan actualmente; sin embargo, aseguran que esta población disminuye cada vez más, siendo el 2025 el año en el que el Ajolote podría desaparecer definitivamente, de no aplicar medidas correctivas y preventivas ante este riesgo inminente.

Reducción de su área de ocupación

En el año 2006, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN),  catalogó al Ajolote como especie en Peligro Crítico de Extinción, ya que su hábitat se ha reducido considerablemente, llegando a ser menor a los 10 kilómetros cuadrados, lo que coloca a este anfibio en la lista roja de especies amenazadas.

Estudios recientes indican que la distribución del Ambystoma mexicanum es cada vez más pequeña, llegando a reflejarse como un punto casi imperceptible en todo el territorio mexicano. Esto se debe a Xochimilco es el único lugar del planeta donde podemos encontrar al ajolote en estado natural, pero al alterarse las condiciones de los canales, se reduce la extensión lacustre ocupada por esta pequeña salamandra.

Decrecimiento en el número de individuos maduros

El ajolote puede vivir  hasta 15 años y se alimenta de moluscos, larvas, gusanos, pequeños crustáceos y peces, por lo que se le considera depredador dentro de su hábitat; sin embargo, esa situación ha cambiado, siendo hoy presa de especies introducidas en los canales y de las aves de presa que también moran en el lugar como es el caso de las garzas.

Introducción de nuevas especies

Luis Zambrano, investigador de la UNAM, quien estudia a los ajolotes desde hace más de 20 años, asegura que el número de población adulta depende de la sobrevivencia de los individuos jóvenes, ya que estos representan el eslabón más débil de la cadena de desarrollo de la especie.

Este riesgo se incrementó cuando en los años 70, como parte de un proyecto acuícola del gobierno mexicano, fueron introducidos en los canales especies depredadoras naturales del ajolote, como es el caso  de las carpas (Cyprinus carpio) y las tilapias (Oreochromis niloticus): las primeras se comen sus huevos y las segundas se comen a los alevines (crías recién nacidas).

Éstas especies exóticas han ocupado todas las áreas posibles de los canales de agua donde habitan los ajolotes,  siendo entonces una de las mayores amenazas para el desarrollo y crecimiento del ajolote.

¿Qué pasa con los ajolotes

Comercio ilegal

Otra de las causas del por qué el ajolote está en peligro de extinción tiene que ver con el comercio ilegal de la especie, práctica que aumenta cada día más, ya que es utilizado en la gastronomía, la medicina alternativa y hasta en rituales religiosos.

Además, es muy buscado como mascota y, aunque existen vías legales para la adquisición de este animal, el mercado negro resulta siempre más atractivo por dos sencillas razones: El precio y la rapidez en la compra.

Posibilidades de restaurar el hábitat natural

De acuerdo con los especialistas, el ajolote en peligro de extinción y sus causas tienen que ver mucho con el ser humano, que  es el principal responsable de la amenaza de extinción que hoy atraviesa el ajolote, la restauración y conservación del hábitat de la especie no contempla sacar al hombre del lugar, sino educarlo para un mejor manejo y aprovechamiento de cada zona habitada y sus recursos.

Entre las soluciones que Zambrano plantea está la vuelta a la agro ecología como método de producción que permite mantener la biodiversidad de la zona y así garantizar un óptimo ambiente para la reproducción y cría de ajolotes en su medio natural.

Los estudiosos proponen dividir los canales y separar a las especies que allí existen, de tal manera que el ajolote pueda ser protegido de la depredación por parte de las tilapias y las carpas.

Para ello cuentan con los chinamperos, agricultores artesanales del área de Xochimilco a quienes les han asignado la tarea de la siembra y recuperación de las poblaciones de ajolotes en el área acuífera de la Ciudad de México.

Esta medida conlleva al mejoramiento en la calidad del agua para la sobrevivencia del ajolote y el cultivo de productos de calidad, por lo que la protección del ajolote redundaría en el mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes de la capital mexicana.

Según informes realizados por la UNAM, 70 por ciento de las chinampas que están abandonadas actualmente se pueden recuperar, por lo que desde la Universidad se está desarrollando un proyecto que busca que estos agricultores vuelvan a sus parcelas y retomen la agricultura ecológica.

De lograrse ese objetivo, los canales se convertirán en refugios seguros y los chinamperos serán los protectores para los ajolotes y sus crías.

Organizaciones educativas y ambientales han construido refugios para ajolotes, manteniéndolos aislados de las carpas y las tilapias, y garantizando así su reproducción e incremento del número de sujetos adultos de esta especie, que luego serán liberados a los canales.

Ajolote: animal que se extingue

El ajolote y sus cualidades regenerativas

Al ajolote se le han atribuido dones sobrenaturales, producto de la leyenda mítica que lo acompaña. La cualidad de ser un dios capaz de transformarse en lo que quisiera ha acompañado al axolotl, al punto de que su capacidad de regeneración es reconocida a nivel mundial, por cuanto es capaz de regenerar cualquier miembro del cuerpo, incluso porciones de su corazón.

A diferencia de otros anfibios, el ajolote no sufre una transformación mayor o metamorfosis desde su nacimiento hasta su muerte, puesto que conserva su forma de larva de por vida, salvo alguno casos extraordinarios en los que sufre algunos cambios y llega a parecerse a una salamandra.

Esta característica es conocida como neomenia y le da un peculiar aspecto de anfibio bebé, con su cara siempre sonriente, a este animal.

El ajolote puede regenerar varias partes de su cuerpo: desde sus extremidades, pasando por la cola, la mandíbula, la piel, algunos de sus órganos e incluso partes de su cerebro. Según la CONABIO, esta característica hace del ajolote uno de los anfibios más estudiados por científicos alrededor del mundo.

El ajolote es sin duda, uno de los animales más emblemáticos de México. Su leyenda, su vinculación con la tradición y la cultura precolombina, sus características físicas, fisiológicas y biológicas, lo posicionan en un nivel superior comparado con animales de su misma especie. En la memoria colectiva mexicana es considerado la representación de Xólotl, hermano de Quetzalcóatl, el dios que dominó todo el territorio mesoamericano y padre de las tribus indígenas que habitaron nuestro territorio.

Tal como lo dice Zambrano, “El ajolote está a nivel del maíz”, está estrechamente ligado al pueblo mexicano y es un elemento fundamental en nuestra historia como pueblo.

Es tal su trascendencia que el escritor argentino Julio Cortázar le dedicó el cuento Axolotl, el cual narra la historia de un hombre que estaba obsesionado por los ajolotes al punto de ir todos los días al jardín des plantes sólo para observarlos.

Cortázar describe a los Axolotl como «animales de cuerpos rosados, cabezas triangulares, con branquias rojas y pardas como ramas, sus patas que derivan en uñas casi humanas, y esos ojos dorados sin pupilas…» muestra de su fascinación por este animal mítico que hoy se encuentra en peligro de extinción en México.

Los ambientalistas y conservacionistas llaman a una acción inmediata del hombre para el rescate y protección del ajolote. Insisten en no permitir que la mancha urbana extermine este emblema único del pueblo mexicano.

Y es que por más agresiones que sufre el ajolote y por más ataques en contra de su hábitat, se mantiene fiel a su condición de dios y se niega a morir, por lo que espera que la raza humana cambie su estilo de vida y se vuelva a un comportamiento más respetuoso de la naturaleza y el medio ambiente.

Trabajo conjunto para una causa común

Este singular animal cuenta con medidas de protección establecidas en leyes emanadas por la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales del Estado de México, cuyo objetivo es detener lo más posible la desaparición de esta especie de anfibio.

Una de las medidas inmediatas fue la detención de construcciones y asentamientos humanos en las áreas adyacentes a los canales de Xochimilco, para proteger así los mantos acuíferos que allí existen.

Existen organizaciones científicas y ambientales que participan en la preservación de la especie como el Centro de Investigaciones Biológicas y Acuícolas de Cuemanco de la Universidad Autónoma Metropolitana.

También se incorporan a esta tarea el Embarcadero Puente de Urrutia “Aves del Paraíso”, en Xochimilco y el Parque Tezozómoc, ubicado en el norte de la Ciudad de México. Todos buscan dar a conocer la situación del ajolote y sumar manos en la defensa y preservación de esta pequeña especie que hoy se encuentra en peligro.

Actualmente, Organizaciones No Gubernamentales han sumado esfuerzos con el gobierno para trabajar en la preservación del ajolote. La Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, SAGARPA, de la mano de los habitantes de Puebla, sembró 50 ajolotes reproductores en la represa de San Andrés Azumiatla, cuyas crías serán liberadas en los canales.

¿Cómo ayudar al ajolote?

Todas las acciones dirigidas para salvar al ajolote de su extinción deben ser conjuntas entre el gobierno y la sociedad civil, porque esta es la única vía para que las políticas permanezcan en el tiempo y sean realmente efectivas.

Sin embargo, toda iniciativa que esté orientada a mejorar las condiciones de los canales de Xochimilco y del ambiente en general, incidirán directa o indirectamente en la preservación del ajolote. Entre las acciones que pueden salvar al ajolote de su extinción están:

  • Convocar una mayor participación del gobierno en políticas de preservación y protección del hábitat natural del ajolote.
  • Sancionar severamente el comercio ilegal de estos animales.
  • Educar a los habitantes, desde sus primeros años de vida, en la conservación de los ecosistemas.
  • Promover la práctica de la agroecología.
  • Educar a la población sobre el uso consciente y racional de los recursos naturales, especialmente el agua.
  • Sumarse a las iniciativas que promuevan el aumento de la población de ajolotes en estado natural.

Al igual que todas las especies que corren riesgo de extinción, el ajolote es un animal maravilloso que ha sido víctima del hombre y sus actividades, muchas de ellas no planificadas.

Es por ello que sólo en las manos del hombre está evitar que esta amenaza se convierta en realidad. El ajolote está en riesgo crítico de extinción, sólo nosotros podemos evitar su desaparición.

Rescatar al ajolote de la extinción

Características físicas del ajolote

Los ajolotes tienen una singular figura que resulta amigable y simpática,  pues pareciera que siempre están sonriendo. Este anfibio, al igual que sus pares, posee pulmones, una cabeza chata y algo redondeada, no posee párpados ni branquias, pero sí una cola que le permite nadar.

En la mayoría de los casos, el ajolote no desarrolla características adultas, pues permanecen como larvas toda su vida, símbolo para muchos de la eterna juventud.

Estos anfibios no sólo respiran con sus pulmones y branquias sino también con la piel, y todas las especies tienen capacidad de regenerar partes de su cuerpo, incluyendo partes de su corazón y del cerebro.

Datos actuales del ajolote en peligro de extinción

  • Actualmente, la población de ajolotes existente en los canales de Xochimilco es de casi cero, y los que aún quedan permanecen ocultos, tratando de escapar del hombre y sus otros depredadores.
  • Ecologistas y chinamperos están desarrollando programas para incrementar la reproducción del ajolote lejos de sus depredadores. De esta manera garantizan que mayor cantidad de huevecillos logren desarrollarse y llegar a su etapa adulta.
  • Ya se ha logrado la producción de ajolotes en cautiverio; sin embargo, aún no están dadas las condiciones para reinsertarse en su hábitat, ya que el lago Xochimilco presenta altos niveles de contaminación.
  • Los ecologistas coinciden en que a la par de los planes para la recuperación del hábitat del ajolote, que incluye la reforestación y limpieza de los canales, la principal arma para detener la desaparición de esta especie está en la educación y en el consiguiente cambio de los estilos de vida humana.

Es el momento de que los habitantes de México le den el lugar que merece el ajolote. Esta especie es una figura proveniente de la época prehispánica y que por su vinculación con la tradición y la cultura mexicana aún permanece en el imaginario colectivo.

Las razones para salvar el ajolote del peligro de extinción son múltiples: Su figura es representativa para la cultura mexicana; su capacidad regenerativa ha dado origen a diversas investigaciones científicas, principalmente en el área de la medicina, ya que el ajolote permanece en estado larvario toda su vida, por lo que es objeto de estudios en cuanto a la longevidad de esta especie, lo que podría arrojar luces para alcanzar la eterna juventud anhelada por muchos.

Mejorar las condiciones del hábitat natural de este anfibio pasa por una obligada restauración del ecosistema existente en el lago Xochimilco, que conlleva al mejoramiento de la calidad de vida de los habitantes de Ciudad de México.

Aunque existen leyes para la protección del ajolote por parte del Estado mexicano, se hace urgente la revisión de las normas que regulan la actividad turística y la construcción de nuevos asentamientos en los canales de Xochimilco.

Como vemos, los motivos que impulsan a  salvar al ajolote del inminente peligro de extinción son muchas. Sólo faltan acciones contundentes y sostenibles en el tiempo que permitan garantizar la recuperación de la especie. Es tarea de todos proteger al ajolote. A continuación le dejamos algunos enlaces de interés:

Categorías Anfibios

Deja un comentario