Todo sobre el Kiwi un animal con características y costumbres llamativas

Conoce al pájaro kiwi un animal que, a pesar de su aspecto de ave, no posee las alas propias de su especie, por lo tanto no vuela y el cual reúne tal cantidad de singularidades que es considerado parte de la simbología oficial de Nueva Zelanda desde 1886.

Kiwi Un Animal

Un Ave peculiar como Emblema Nacional

Al oír la palabra kiwi (origen maorí) instantáneamente pensamos en el nutritivo fruto originario de China, aquí nos referiremos a una pequeña ave no voladora del mismo nombre, la cual es, desde finales del siglo XIX, símbolo nacional en Nueva Zelanda.

A pesar de que es una especie cuya evolución ha estado restringida por milenios a los confines de ese país, en ciertas investigaciones se ha determinado que a pesar de su modesto tamaño, existen lazos con la enorme ave elefante o epiornítido, especie ya desaparecida originaria de Madagascar.

El que este animal desarrollara características muy particulares obedece, en gran medida, al aislamiento de esta zona del planeta. Igualmente su adaptación al suelo, tras millones de años, se vio favorecida por la ausencia de depredadores terrestres en esta región donde tampoco existían mamíferos, exceptuando los murciélagos, hasta el arribo del ser humano.

Descripción del Pájaro Kiwi

El Apteryx (en griego «sin alas») o kiwi es un pájaro con figura esperada, que posee patas y pico extensos. Por sus alas cortas y su esternón plano se clasifican dentro de la familia de las rátidas. Cuentan con plumas delgadas y semejantes a pelos, a pesar de que parecieran estar recubiertos de piel. Suelen ser de color marrón a excepción del kiwi blanco.

Características del Ave que no Vuela

Es la única variedad de aves que cuenta con fosas nasales en la extremidad de su pico, el cual mide cerca de un tercio del largo de su cuerpo. Además de delgado, flexible y curvo, es sumamente sensible al tacto y no dispone de cola.

Las alas del kiwi tienen 3 centímetros y se mantienen adheridas al cuerpo, por lo que son imperceptibles. Son alas sin músculos, por ello perdieron evolutivamente la capacidad de volar.

En contraste, las patas son vigorosas y musculosas conformando un tercio de su peso. Al no volar no requiere de un esqueleto liviano por lo que sus huesos cuentan con médula. Cada pata tiene  4 dedos  de veloz desplazamiento. De hecho, el kiwi es un animal que en rapidez sobrepasa al ser humano.

Por su fortaleza, sus patas se convierten en potentes armas al momento de la defensa. Cuentan con  garras en los pies que tienen bastante filo y las emplean como protección. Igualmente las utilizan para excavar en búsqueda de alimentos.

El kiwi

Lo descrito hasta ahora da la idea de una aspecto frágil, a ello hay que agregarle la circunstancia de que es un ave modesta, por su altura de unos 25-45 centímetros y su peso de entre los 1,3 y los 3,3 kilogramos, donde la hembra es quien tiene el mayor tamaño y quién es dominante en la relación.

Es el kiwi un animal cuyo género abarca cinco especies. El pariente de mayor proximidad del kiwi es el ave  elefante de Madagascar. Igualmente está relacionado con el emú, el casuario y la desaparecida moa de Nueva Zelanda.

Kiwi un Animal Lleno de Curiosidades

A diferencia de la mayor parte de sus parientes con alas, el kiwi cuenta con una temperatura corporal inferior. Ciertamente, se aproxima más a la de un mamífero, ya que fluctúa de los 37 a los 38 grados centígrados.

Al anochecer, cuando la mayor parte de las aves se resguardan, el kiwi, le da prioridad a su sentido del olfato y a sus sensibles bigotes. Estos órganos, dispuestos en su cara y en el derredor de la base del pico,  favorecen sus movimientos en la oscuridad.

Igualmente tiene suficientemente evolucionado su sentido del oído y tiene aberturas auditivas bien notorias. De otro lado, el aspecto «piloso» de sus plumas es debido a que estas no cuentan con fibras. Los diferentes patrones de su plumaje le facilitan ocultarse en los territorios que mora y así permanecer a salvo de los depredadores aéreos.

Hábitat

El hábitat del pájaro kiwi es muy diverso, ya que se lo puede ubicar en montañas nevadas, dunas costeras, bosques cubiertos de musgo y hasta en pastizales de Nueva Zelanda. En madrigueras, troncos ahuecados o debajo de una vegetación densa son los lugares donde  dormitan. Su canto reiterativo y chillón se escucha en horas nocturnas.

Dada su incapacidad de emprender vuelo y poder ascender a la cima de los árboles, excava con las uñas y hace su nido en el suelo como una especie de madriguera.

Alimentación

Durante horas diurnas  el kiwi no se observa. Y ello no solo motivado a la circunstancia de estar a salvo de depredadores voladores, sino debido a que los invertebrados subterráneos, de los cuales se alimenta, emergen en la noche.

Son consideradas como especies omnívoras, ya que su régimen alimenticio  se fundamenta en gusanos, insectos, bayas y semillas que consigue gracias a su olfato.

No obstante sus dimensiones y su limitación de alas, el kiwi es eficiente a la hora de cazar, para lo que se apoya del silencio obtenido gracias al acojinamiento de sus patas y de su sensible olfato. Ese par de ventajas le facilitan atrapar presas pequeñas. Para engullir su alimento aspira el fruto o insecto con el pico y lo traga.

Comportamiento

Es el kiwi un animal de extrema timidez por lo que suele desplazarse velozmente cuando presiente que podría acercarse un depredador a su entorno. Igualmente gracias a su nocturnidad tiende a mantenerse distanciado de variados tipos de depredadores. Usan mucho su voz para ayudarse a resguardar su territorio, avisar de peligros y llamar a su pareja.

Hasta recientes años se pensaba que era el kiwi un animal de actividad únicamente nocturna, ya que en escasas oportunidades se le había observado a la luz del día, pero las investigaciones revelaron que ciertamente si se muestra de día. Lo que ocurre es que opta por reposar en su madriguera y surgir en horas nocturnas en búsqueda de alimento.

De hecho, el macho y la hembra llevan una relación muy estrecha, que se mantiene toda o  gran parte de su existencia. La simple rutina de su vida es como sigue: se acurrucan unidos en su cueva mientras se mantenga sol y en horas nocturnas se consagran a recabar alimentos y resguardar la madriguera.

Reproducción

El macho y la hembra sustentan una relación monogámica a lo largo de sus existencia exceptuando aquellos casos cuando la hembra opta por dejar al macho para buscar otra pareja. Se ha determinado que las parejas kiwis mantienen sus nexos por más de 20 años.

Regularmente se reúne la pareja cada tercer día aproximadamente para compartir una guarida, y en la noche gruñen a dúo, buscándose el uno al otro. Las separaciones igualmente suceden en ocasiones si no se alcanza la reproducción, o si aun, siendo jóvenes las aves, no han alcanzado el principio de su fase reproductiva.

Al estar en cautividad, el kiwi macho puede lograr a estar maduro sexualmente cerca de los 18 meses, mientras que las hembras solo hasta alcanzar sus tres años pueden liberar sus huevos iniciales. En estado silvestre, no es usual verlos en fase reproductiva hasta etapas más avanzadas, de hecho no es sino hasta los 3 a 5 años de edad que las hembras salvajes realizan sus primeras posturas.

Durante el cortejo y ante la carencia de un plumaje llamativo o de un canto o trino cautivador que atraiga a su pareja, el kiwi macho ha desarrollado la habilidad de la persistencia. Este suele ir detrás de la hembra a la cual perseguirá gruñendo hasta que pueda ser aceptado. La hembra se escabulle o emplea su mayor peso y tamaño para ahuyentarlo de no ser de su interés.

Apareamiento

En caso de aceptar al macho, el apareamiento lo efectúan tres o más veces cada noche mientras se encuentren en su periodo de mayor actividad. El macho picotea o soba a la hembra en su espalda y por la base de su cuello. Con su cabeza extendida hacia adelante se inclina para reposar en el suelo.

El macho, al carecer de alas o cola que le ayuden a equilibrarse, se le hace dificultoso subirse a la espalda de la hembra que es de mas tamaño que él, por lo que ha de requerir de toda la ayuda de la hembra. Es habitual ver al macho sujetarse con su pico de las plumas de la espalda de la hembra para mantener su equilibrio. De junio a marzo, cuando el alimento abunda más, acontece la principal temporada reproductiva

De acontecer lo esperado, para fines de invierno o inicios de verano la hembra pondrá un único huevo lo suficientemente grande de acuerdo a su tamaño: en un cuerpo pequeño el tamaño del huevo puede alcanzar los 450 gramos, lo que representa el 20 por ciento del peso materno.  La mayor parte de la aves posee un único ovario, al tanto que el kiwi dispone de un par.

Incubación

Tras la postura del huevo del animal kiwi, es el kiwi macho quien se encarga de la incubación, la cual tiende a durar de 70 a 80 días como tiempo medio. Este período duplica lo que experimenta cualquier tipo de ave y casi lo mismo que el lapso de gestación de un mamífero de contextura parecida. Hacen sus nidos en la tierra, que parecen especies de madrigueras que excavan con sus potentes uñas o garras.

En alguna oportunidad se consideró que tan prolongado tiempo de incubación estaba directamente relacionado a la enormidad del huevo con respecto a su debido tratamiento. Investigaciones mas recientes han reconocido que la causa reside en la baja temperatura de los cuerpos de los kiwi. En otra palabras, estas aves deben realizar una gran aporte calórico durante todo el tiempo de incubación de sus huevos.

El adulto emplea su extenso pico para conservar el huevo oculto bajo él. De poner la hembra un huevo adicional, el nido se reduciría y los huevos se podrían romper por accidente bajo los enormes pies de los padres. De hallarse solo el macho para la incubación, al ir por alimentos deja el nido sin atención. Aun así, al dejar el nido gran parte de la noche, oculta con basura la entrada de los huevos y la madriguera.

Al aproximarse la eclosión, el adulto se mantendrá sobre el huevo por varios días continuos, sustentado por sus propias reservas de grasa. Una importante suma de peso corporal habrá perdido hasta que llegue la eclosión.

Pasado ese tiempo no recibe alimento de ningún padre, sino que la misma cría debe conseguir su alimento por sí sola. Son del tipo de aves nidífugas, al tener apropiadamente desarrollado su cuerpo dejan el nido para alimentarse por si mismas.

Ciclo de vida

Carente de dientes para ayudar en el proceso de salir del huevo, el bebé del animal kiwi tiene la agotadora faena de patear y picotear su salida. Al moverse ligeramente el huevo es la primera señal de que ya está listo. En algún momento, aparecerá un pequeño agujero por donde mostrará la punta rojiza de su pico y aspirara su primera bocanada de aire.

El pollito proseguirá su lucha hasta liberarse completamente, lo cual puede tomarle hasta tres días. De existir una segunda postura en la nidada, éste eclosionan más rápidamente que el primero. El primer polluelo ya tendrá de una y tres semanas de edad cuando llega el segundo. El pollito puede alimentarse de la rica yema de huevo por algunos días.  Cerca del quinto día inicia su salida de la madriguera.

Amenazas más importantes para el Pájaro Kiwi

Es el kiwi un animal bajo gran amenaza y su número ha ido reduciéndose con el tiempo, en parte a los depredadores domésticos como perros y gatos y a la devastación de su ámbito natural. Por fortuna, en Nueva Zelanda se sustentan cuantiosos refugios para resguardar al ave con vistas a futuros repoblamientos: Whangarei Kiwi Sanctuary, Okarito Kiwi Sanctuary y Zealandia, en la capital del país.

Depredadores

Al no poder volar, el kiwi se halla particularmente vulnerable a daños por aplastamiento, como las provocadas por mordeduras de perro. La más grande amenaza para los polluelos son las arpilleras o trampas, aunque igualmente son presas de los gatos, así como los adultos suelen ser víctimas de los hurones.

Cerca del 50% de las muertes de pollos de kiwi en el continente son atribuibles a los armiños. Los polluelos están expuestos a la depredación hasta que llegan a tener como un kilogramo de peso, cuando generalmente ya pueden lograr defenderse.

Frecuentemente los perros matan a estos pájaros y pueden ocasionar una reducción calamitosa de su población. De modo general, los perros, sin considerar su tamaño, raza, preparación o carácter, son asesinos en potencia. Un kiwi puede morir al ser apenas empujado juguetonamente por un perro. Su expectativa de vida ha disminuido a un promedio de apenas 14 años, a causa de los perros.

Estado de Conservación

De acuerdo a la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, el kiwi está catalogado como vulnerable ya que se encuentra en riesgo de extinción, a pesar de que su propensión poblacional se halla estable y su población está creciendo.

Anualmente se están perdiendo cerca del 2 por ciento (unos 20 cada  semana) según el Departamento de Conservación en Nueva Zelanda, donde se ha totalizado una población de cerca de 68.000 ejemplares.

Los mamíferos que han sido traídos a la región han tenido un importante impacto. La disputa entre roedores por alimentos semejantes pudiese retardar el crecimiento de las crías, lo que incrementa la presión sobre la población general en ciertos emplazamientos. Las ratas son parte de la dieta de los armiños, al haber muchas ratas se multiplican los armiños.

En las áreas donde se regula a los depredadores, la cantidad de kiwis ha ido en aumento. La población en estos sectores se duplica cada diez años merced al control riguroso de depredadores. Nuevas enfermedades y virus aviares que pudiesen arribar a Nueva Zelanda simbolizan una amenaza suplementaria para las poblaciones de kiwi.

El Kiwi, en Peligro de Extinción

Entre 10 y 15 años es la expectativa de vida del kiwi. Aunque actualmente se halla en peligro de extinción, afortunadamente, las zonas dedicadas a su protección son cada vez más.

Desde que el hombre inició el poblamiento de las islas y llevó consigo diferentes tipos de mamíferos, sus depredadores aumentaron. Gatos, hurones e inclusive perros son hoy sus depredadores, los cuales se sumaron a águilas y halcones. Igualmente impacta su sobrevivencia la devastación de su hábitat natural.

Se estima que, aun en sectores donde se controla a los depredadores, la mitad de los polluelos logran sobrevivir. Fuera de estos refugios, el 95% de estas pájaros son víctimas aún antes de llegar a la edad de cría. Para aprender más sobre animales maravillosos, también puede leer sobre:

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